Lapsus lingüísticos

  • On 28 febrero 2017
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(Casi) todo el mundo comete errores alguna vez. A menudo suele ser embarazoso, pero en ocasiones, también nos dejan gazapos graciosos:

Los políticos, por ejemplo, se equivocan a menudo en el lenguaje: “El compromiso con la igualdad, de los miembros y miembras de esta comisión…” manifestaba la entonces ministra de Igualdad, en su afán por usar un lenguaje no sexista. O aquel otro que afirmaba: “España es una gran nación y los españoles muy españoles y mucho españoles”.

Los periódicos tampoco están a salvo de los gazapos. Qué podemos decir de este titular de El País, hablando de las condiciones laborales de los jóvenes: “Casi la mitad de los jóvenes son temporales”. Y un periódico gallego nos deja este fantástico titular:  “fallece por segundo día consecutivo una mujer de 103 años”.

En otras ocasiones, las traducciones también nos ofrecen gazapos hilarantes. Una compañía aérea anunciaba que sus asientos eran de cuero con un “Vuele en cuero”. Y las cartas de los restaurantes tampoco se quedan cortas: “Our wines leave you nothing to hope for”. En las instrucciones de un reproductor de CD nos explican: “Eyaculación de emergencia: si el usuario no puede eyacular el disco oprimiendo el botón Abrir/Cerrar, él/ella puede insertar una barra pequeña en el hoyo para eyaculación manual”.

Y así podríamos seguir eternamente, pero quizá sea mejor que nos concentremos en nuestro trabajo, ¡y que no cometamos errores!